Los grandes misterios del diseño tipográfico

La primera vez que empecé a diseñar una tipografía, fue por allá en el año 2001, en los computadores de la universidad.
Han pasado muchos años desde entonces y la tecnología ha cambiado también muchísimo, sin embargo, los misterios tipográficos siguen siendo los mismos.
Porque debemos ser sinceros, cuando uno diseña su tipografía y hace la primera impresión para chequear que todo está bien, uno siempre dice “¡¡oye, yo no diseñé eso!!”.

Ese tipo de elementos, que alteran la perfecta matemática con la que habíamos diseñado todo, se llaman errores ópticos y son una pesadilla para los diseñadores de tipografías.
Para los que quieren introducirse al tema, pueden pasarse por acá e informarse de los principios básicos del origen de éstos supuestos “errores” en la tipografía.

 

Para los que quieren que empecemos a enumerar éste tipo de errores, partamos por el primero.

(Puedes hacer click en la imagen para ver ampliada).

 

 

 

 

Error 1: ¿Por qué mis horizontales están tan gruesas si tienen la misma medida que las verticales?

Interesante pregunta señora, pero hasta el día de hoy nos hacemos la misma pregunta. Y es una pregunta súper interesante porque éste efecto no se puede cuantificar matemáticamente, ya que en alguna tipografía hay que reducir un 10% y en otras un 20% para que horizontales y verticales parezcan ópticamente iguales, o al menos, compensadas. Lo que si podemos decir responsablemente, es que mientras más ligeros los trazos, menos se nota éste error y mientras más gruesos más se nota; por lo tanto, todo es perceptual y finalmente hay que dejar que el buen ojo sea el que mande.

 

 

 

 

 

 

 

Error 2: ¿Por qué mis letras curvas me quedaron más ligeras que las letras ortogonales si miden lo mismo?

Al igual que el caso anterior, no hay muchas respuestas para ésto. Son errores perceptivos que hay que aprender a corregir. Es el ojo el que debe mandar. Normalmente a las letras curvas se le debe compensar un poquito el grosor para que parezca uniformado con las verticales y así poder conseguir un gris más homogéneo.

 

 

 

 

 

Error 3: ¿Por qué, si yo diseñé la “B”, la “H” y la “E” con la horizontal justo en el medio, pareciera que la parte de arriba es más grande?

Cof Cof, no sólo pasa con esas letras. Probablemente vas a tener que revisar la “S”, el “3”, el “8”, la “X” y un montón de otras letras, que si se diseñan matemáticamente iguales arriba y abajo, dan la sensación que la parte de arriba es más grande. Los tipógrafos para cada uno de estos casos tienen un truco. No se puede generalizar la corrección, pero hay que ser consciente de que en tipografía, lo matemáticamente perfecto es por lo general, horrendo.

 

 

 

 

 

 

 

Error 4: Si yo hice las tipografías exactamente del mismo ancho, ¿por qué las tipografías cuadradas me las imprime más anchas que las redondas?

Éste tal vez es el ejemplo más clásico de las leyes de la percepción visual. Los círculos siempre deben compensarse un poco hacia arriba y abajo, y mucho más hacia los lados para que parezcan del mismo ancho.

 

 

 

 

 

 

 

 

Error 5: Si yo diseñé todas las letras del mismo porte, ¿por qué hay unas más chicas y otras más grandes?

Probablemente sea el más conocido caso que nos haya tocado experimentar. Recuerdo que cuando estaba en la universidad, convertí una tipografía a trazo, luego les puse alinear abajo a todas las letras para que me quedaran ordenaditas y la sorpresa fue tremenda, porque me di cuenta que todas eran de distinto porte. Pensé en principio que era un error de la tipografía, así que una a una las corregí para quedaran iguales y la sorpresa fue doblemente mayor cuando me di cuenta que si las dejaba todas iguales, quedaban desiguales. El efecto está mucho mejor explicado acá, y créanme que hasta el día de hoy me cuesta entender cómo controlar los tamaños.

 

 

 

 

 

 

 

 

Error 6: ¿Por qué hay letras que aún habiendo compensado su peso, siguen pareciendo que están más pesadas?

Las mides una y otra vez, pero de nuevo pareciera que la “M” está más pesada que la “H” o la “L”. No te preocupes, a todos nos pasa y es muy desagradable y frustrante. El problema radica es que del 100% del espacio que ocupa la letra, uno llena mayor porcentaje de negro con respecto al blanco. Es difícil explicarlo. Pero es la misma sensación que uno tiene al vivir en una casa sin muebles, donde da la impresión que la casa vacía es más grande. El manchón de negro en este caso debes corregirlo artificialmente, es decir, que si la “I” o la “H” tienen un grosor de asta de 100 puntos, probablemente el de tu “M” va a tener un grosor de 97 para que parezca que tienen el mismo peso.

 

 

 

 

 

 

Error 7: No puedo creer que los trazos que se cruzan en diagonal, parezcan que están chuecos. ¿Por qué pasa ésto?

No sacas nada con medirlo una y otra y otra vez, es así. En muchos casos, y en especial cuando los trazos son más gruesos, los cruces diagonales son un fracaso perceptivo. Te propongo un ejercicio, analiza todas las “X” de todas las tipografías que puedas y no creerás la cantidad de maneras posibles en que los diseñadores resolvieron ésto. El error perceptual es uno de los más grandes que se conocen en tipografía, y se agranda mucho más con las tipografías contrastadas.
Acá ya ni siquiera hay que decir cuánto es el porcentaje de error perceptual, porque matemáticamente es tan grande, que debe ser tratado como caso aparte.

 

 

 

 

 

 

 

Error 8: ¿Qué pasó en las conexiones entre curvas? ¿Por qué quedaron tan pesadas, si yo las diseñé incluso compensadas?

Tranquilos todos, es normal. Cuando 2 partes curvas se unen, como por ejemplo en la “B”, en la “R”, en el “3”, en el “8”, en el “&” y en un montón de otros caracteres, la unión tiende a quedar pesada. Ésto pasa porque el ojo no capta matemáticamente perfecto, sino que capta perceptualmente. Como todos los casos anteriormente dichos, los tipógrafos debemos aprender a diseñar perceptivamente y no tan matemáticamente.

 

 

 

 

 

 

 

 

Error 9: ¿Por qué mis conexiones de tangente no se ven fluidas si yo las diseñé perfectas?

Es un misterio que no sé bien por qué pasa, pero pasa mucho más de lo que imaginamos en tipografía. Es decir, si uno quiere un círculo, lo que menos hay que diseñar es un círculo. En éste caso la perfección bezier necesita de un par de correcciones estéticas.
Por lo general,  la gente que quiere diseñar tipografías redonditas o geométricas, es la que más tiene que compensar ópticamente. Son un verdadero dolor de cabeza muchas veces.

 

 

 

 

 

 

 

Error 10: ¿Por qué cuando imprimo, la contraforma triangular de la “n”, de la “m”, de la “r”, de la “u”, de la “bqpd” y de la a desaparecen

Ésto es muy pero muy desagradable, los diseñadores de tipografía lo sabemos. Y en especial con las tipografías más gruesas, porque sencillamente desaparece ese triángulo de contraforma. Acá es necesario sí o sí mentirle al ojo, porque ese triángulo es muy pero muy necesario para el reconocimiento de la letra. Una tipografía sin ese triángulo compensado, sencillamente es una tipografía que no se lee. No hay nada más que hacer: trucar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Error 11: ¿Por qué hay letras que exteriormente son exactamente iguales, pareciera que están unas más anchas y otras más angostas?

Excelente pregunta. Es el caso de la “c” con la “e”, donde la “e” siempre pareciera que está más angosta”. O el caso dela “G” con la “C”.

En éste caso, como son exactamente iguales por fuera deberían ser del mismo ancho. Pero en tipografía, no todo es el contorno, sino que tenemos que hablar de la contraforma interna. En el caso de la “e”, al tener esa barra interna, hace que trague menos aire. Para hacer que trague un poquito más, hay que expandir un poquito. Si la letra termina quedando un 5% más ancha una que otra, no importa, lo importante es que perceptualmente queden iguales.

 

 

 

 

 

 

 

 

Error 12: ¿Por qué si yo junto dos “V” para hacer la “W”, y dos “n” para hacer la “m”, pareciera que me quedaron más anchas de lo que realmente son?

Ese es un error típico de ritmo tipográfico. El ancho de la letra, como dijimos hace un rato, no depende solamente de su contorno, sino que también de su contraforma. En este caso, si quieres unir dos V para hacer una W, puedes hacerlo, pero debes condensar bastante la V para que te quede con un ancho aceptable. Muchos tipógrafos incluso montan una V arriba de la otra para optimizar el espacio. El caso más clásico de éste efecto óptico es el de la E. En que la E es más ancha que la F, y la F es más ancha que la L.